Afirmaciones estoicas
Afirmaciones estoicas de amor propio, con las palabras de los estoicos
Los estoicos no escribieron afirmaciones, pero sí escribieron sobre el amor propio: Séneca describe al sabio que se retira en sí mismo y vive consigo, y Marco Aurelio se asombra de que cada uno se ame más que a todos los demás y, sin embargo, valore menos su propia opinión sobre sí que la de los otros. Sus frases hacen de la estima de uno mismo una cuestión de juicio, no de elogios recibidos o repetidos.
En los textos
Séneca · Letter 9, §16
In some such way as this the sage will act; he will retreat into himself, and live with himself.
Marco Aurelio · Meditations, XII, 4
I have often wondered how it is that every man loves himself more than all the rest of men, but yet sets less value on his own opinion of himself than on the opinion of others.
Epicteto · Enchiridion, XLVIII
The Condition and Characteristic of a Philosopher is, that he expects all Hurt and Benefit from himself.
La novena carta de Séneca a Lucilio pregunta si el sabio necesita amigos. La respuesta: los desea y puede prescindir de ellos. Para vivir feliz se basta a sí mismo; para la mera existencia, no. Si se le quita todo, actúa como Júpiter cuando el mundo se disuelve: se retira en sí mismo y vive consigo. La carta no trata de la autoestima; describe a un hombre cuyo bien no tiene que llegarle de fuera. La carta completa tiene su propia página, en la edición inglesa de Gummere (1917): Letter 9.
Marco Aurelio plantea el mismo problema desde el otro lado, en el libro XII de las Meditaciones. Cada hombre, observa, se ama más que a todos los demás y, sin embargo, da menos valor a su propia opinión sobre sí que a la opinión de los otros. Lo prueba con un experimento mental: nadie soportaría un solo día decir en voz alta todo lo que piensa. El amor propio que constata es real, pero está mal puesto: se aferra a la reputación y no al juicio. El libro XII vuelve varias veces a la parte rectora del alma (Hegemonikon).
Epicteto da el criterio en el capítulo XLVIII del Enquiridión. La persona vulgar espera el beneficio y el daño de las cosas externas; el filósofo los espera de sí mismo. El capítulo enumera después las señales de quien progresa: no censura a nadie, no alaba a nadie y, si lo alaban, se ríe por dentro de quien lo alaba. Lo que depende de nosotros, en la división de Epicteto, es el juicio y la elección (Prohairesis); solo ahí sitúa el valor de una persona.
Leídos juntos, los tres pasajes describen el amor propio tal como lo admiten los estoicos: hacerse compañía sin necesitar para ello la aprobación ajena y medirse por lo que depende de uno. El sabio de la novena carta sigue deseando amigos; su bien, sencillamente, no depende de ellos (Sabio estoico).
Por qué esto no es una afirmación positiva
Una afirmación positiva pide repetir una frase sobre uno mismo hasta que parezca verdadera. Las frases estoicas de arriba no se dirigen así al lector, y ninguna sostiene que algo se vuelva cierto porque se repite. Séneca razona sobre lo que necesita una vida feliz; Marco Aurelio deja constancia de un defecto que encuentra en sí mismo y en los demás; Epicteto enuncia un criterio que puede contrastarse con la propia conducta.
La diferencia está en dónde cae el peso. La afirmación intenta cambiar un sentimiento sobre uno mismo; los textos estoicos preguntan sobre qué descansa ese sentimiento. Si descansa en el elogio, el capítulo de Epicteto lo pone entre las cosas que no dependen de nosotros, y la observación de Marco Aurelio muestra con qué facilidad sigue la opinión de los demás.
Términos del glosario
- Prohairesis — προαίρεσις (prohairesis)
- Hegemonikon — ἡγεμονικόν (hēgemonikon)
- Sabio estoico — ὁ σοφός (ho sophos), lat. sapiens
En Stoïque, el tema de vida “Miedo al juicio ajeno” abre los pasajes sobre este asunto, cada uno con su referencia. El tema forma parte de Stoic+.