Afirmaciones estoicas
Afirmaciones estoicas de gratitud, con las palabras de los estoicos
Los estoicos no escribieron afirmaciones de gratitud, pero todo el primer libro de las Meditaciones es una lista de deudas: Marco Aurelio nombra lo que debe a cada pariente y a cada maestro, y termina con los dioses, a quienes debe buenos abuelos, buenos padres y buenos amigos. Séneca da el caso contrario, una sentencia que atribuye a Epicuro, según la cual la vida del necio está vacía de gratitud y llena de temores.
En los textos
Marco Aurelio · Meditations, I, 17
To the gods I am indebted for having good grandfathers, good parents, a good sister, good teachers, good associates, good kinsmen and friends, nearly everything good.
Marco Aurelio · Meditations, VI, 48
When thou wishest to delight thyself, think of the virtues of those who live with thee; for instance, the activity of one, and the modesty of another, and the liberality of a third, and some other good quality of a fourth.
Séneca · Letter 15, §9
Here is the proverb; it is an excellent one: “The fool’s life is empty of gratitude and full of fears; its course lies wholly toward the future.”
Séneca · Letter 15, §10
If you would thank the gods, and be grateful for your past life, you should contemplate how many men you have outstripped.
El primer libro de las Meditaciones no es una reflexión, sino un inventario. Capítulo tras capítulo, Marco Aurelio deja constancia de lo que recibió de cada persona: de su abuelo Vero, las buenas costumbres y el dominio del carácter; de su madre, la piedad y la generosidad; de sus maestros, una larga lista de hábitos y negativas. El libro termina, en el capítulo 17, con los dioses, a quienes debe buenos abuelos, buenos padres, una buena hermana, buenos maestros, buenos compañeros, buenos parientes y amigos, casi todo lo bueno. La gratitud es concreta: cada deuda tiene un nombre (Sympatheia). El libro tiene su página: Book I.
El libro VI dirige la misma atención a los vivos. Cuando quiere alegrarse, Marco Aurelio piensa en las virtudes de quienes viven con él: la diligencia de uno, la modestia de otro, la generosidad de un tercero. Nada alegra tanto, escribe, como los ejemplos de virtud en las costumbres de quienes nos rodean, y por eso hay que tenerlos a la vista. La gratitud es aquí una forma de mirar a los demás, no un sentimiento sobre la propia suerte (Kathekon).
Séneca aborda el tema desde su ausencia, en la decimoquinta carta a Lucilio. Le ofrece una sentencia griega, que atribuye al mismo autor citado antes, Epicuro: la vida del necio está vacía de gratitud y llena de temores, y su curso se dirige por entero al futuro. El necio, añade, no es un extraño, sino nosotros mismos, empujados por deseos ciegos hacia empresas que nunca sacian. Su remedio es un cambio de dirección: quien quiera dar gracias a los dioses y estar agradecido por su vida pasada, cuente a cuántos ha dejado atrás en lugar de a cuántos tiene delante. La carta está, en la edición inglesa de Gummere (1917), en Letter 15.
Los dos autores describen la gratitud como una cuenta exacta de lo recibido, vuelta hacia el pasado y hacia los demás (Eudaimonia).
Por qué esto no es una afirmación positiva
Una afirmación de gratitud suele pedir al lector que diga que está agradecido por todo, en general, ahora. Marco Aurelio no escribe en general: nombra a su abuelo, a su madre, a sus maestros y lo que cada uno le dio. El primer libro de las Meditaciones es una cuenta que podría comprobarse, deuda por deuda, en una vida.
Séneca, por su parte, no pide a Lucilio que sienta gratitud; le muestra hacia dónde va su atención, hacia los que van delante y hacia el futuro, y propone volverla hacia lo ya logrado. Los dos textos describen una dirección de la atención, no un sentimiento que haya que producir repitiéndolo.
Términos del glosario
- Sympatheia — συμπάθεια (sympatheia)
- Kathekon — καθῆκον (kathekon)
- Eudaimonia — εὐδαιμονία (eudaimonia)
En Stoïque, el tema de vida “Los demás” abre los pasajes sobre este asunto, cada uno con su referencia. El tema forma parte de Stoic+.